Vegan por los animales (todos)

,“Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su capacidad de escalar árboles, vivirá toda su vida creyendo que es inútil”.

Albert Einstein

Ser vegan por los animales (todos). ¿Por qué deben tener derechos los animales?

El veganismo representa una filosofía y un modo de vida que pretende excluir, en la medida de lo posible y practicable, todas las formas de explotación y crueldad con otros animales.

Promueve el desarrollo y uso de alternativas libres de animales para el beneficio de los humanos, otros animales y el medio ambiente. El veganismo significa eliminar todos los productos derivados o parcialmente derivados de otros animales. También significa no usar pieles de animales (cuero, plumas, pieles, lana o seda), usar productos que han sido probados en animales o asistir a espectáculos donde se usen animales. 

En el uso del lenguaje utilizamos las palabras  “animales no humanos” u “otros animales”, ¿por qué? por que los seres humanos son animales también; un hecho a menudo ignorado por aquellos que se benefician de la explotación de otros animales. Compartimos más con otros animales de los que la mayoría de nosotros nos damos cuenta o lo admitiríamos.

Sobre el Reino Animal (Animalia), podemos encontrar lo siguiente en wikipedia.org:

“En la clasificación científica de los seres vivos, el reino Animalia (‘animales’) o Metazoa(‘metazoos’) constituye un amplio grupo de organismos eucariotas, heterótrofos, pluricelulares y tisulares. Se caracterizan por su capacidad para la locomoción, por la ausencia de clorofila y de pared en sus células, y por su desarrollo embrionario, (…) Animalia es uno de los cuatro reinos del dominio Eukaryota, y a él pertenece el ser humano.

Por lo tanto, si las personas somos animales, ¿qué nos da derecho a explotar a los animales no humanos?. ¿Dónde reside la diferencia?. ¿Es ético explotar a los animales no humanos para nuestro beneficio?.

Cada vez que nos sentamos a comer, compramos un producto o asistimos a un espectáculo,  tenemos en nuestras manos la oportunidad de demostrar que no anteponemos el interés de disfrutar a los intereses básicos de los demás: es la guerra interna que libra nuestro egoísmo (irracionalidad) contra nuestro deber (racionalidad). Sobre la idea de una ética racional se fundamentan los Derechos Animales, y nuestro deber de tener en consideración y respetar los intereses básicos de los demás, sean de la especie que sean.

¿Por qué existen humanos que no son veganos?

A primera vista no es fácil darnos cuenta de la cantidad y calidad de la explotación animal por parte de los humanos. Ésta tiene lugar detrás de altos muros para que a los consumidores no se les quiten las ganas de comer carne, leche y huevos. Bien es verdad que vemos de vez en cuando informaciones en televisión y películas sobre las condiciones en la industria, cuyo mal estado es rechazado rápidamente por la industria ganadera y los políticos o medios con formulas estandarizadas para suavizar y tranquilizar así a los consumidores. Pero, si profundizamos en el tema, como ciudadanos imparciales, nos damos cuenta rápidamente de cómo es en realidad la situación de los animales. Lo mejor es informarse a través de inspecciones personales al lugar de los hechos y por medio de películas filmadas por otros. Los textos sólo pueden ofrecer una visión casi inofensiva del verdadero sufrimiento de los animales.

Es un hecho que los humanos podemos vivir sanos y fuertes sin necesidad de frustrar los intereses básicos de otros animales sintientes, pero muchos humanos deciden frustrar los intereses básicos de los demás, para satisfacer el interés banal de disfrutar de un sabor o enriquecerse a través de la industria. Para justificar este crimen, estas personas cosifican intelectualmente a quienes no pertenecen a la especie humana, apelando que no poseen una cierta característica (capacidad para sufrir, “racionalidad”, libre albedrío, etc.) que supuestamente poseen todos los humanos y sólo ellos. Si el especista busca empíricamente la característica C entonces comprobará que está equivocado, puesto que no es cierto que todos los humanos posean dicha característica y tampoco es cierto que quienes no son humanos no la posean.

A pesar de la documentación en películas de esta tortura a los animales, los que la cometen y sus ayudantes políticos le restan importancia, a no ser que se trate de excepciones y la ley de protección animal los proteja. Pero sucede justo lo contrario. En realidad las leyes mundiales de “protección animal” no son más que leyes de “utilización animal”, bajo las cuales los animales sufren extremadamente y sólo sirven para legalizar la brutal explotación de los animales.

Innumerables grabaciones (filmadas de manera abierta y encubierta) de mataderos en todo el mundo demuestran que los animales, no sólo están expuestos a los inevitables horrores y tormentos de la cría de ganado intensiva y la matanza, sino que son maltratados a propósito por los empleados del matadero por sadismo u otros bajos motivos. Esto también debería tenerlo claro cualquier consumidor de productos de origen animal. Los animales de la explotación ecológica dejan su vida en los mismos mataderos y sufren el mismo terror que todos los demás animales destinados a la matanza. La etiqueta “ecológica” con respeto a productos provenientes de animales no es nada más que un truco de marketing, que manipula a la gente compasiva para que consuman carne, leche y huevos con una conciencia más o menos tranquila. Por cierto, también las vacas lecheras y las gallinas ponedoras se sacrifican en los mismos mataderos cuando están exhaustas y ya no dan tantos beneficios, después de meses o años de reclusión en espacios diminutos y maltrato constant. Por lo tanto, en última instancia no existe ninguna diferencia ética entre el consumo de carne, leche y huevos.

La tan proclamada “protección de los animales” falla completamente cuando se trata de animales útiles ya que en realidad, en el mejor de los casos, se trata de “protección de peluches”, de perros y gatos. El periodista Ingolf Bossenz lo resumió en pocas palabras en un artículo:

 “El Bienestar Animal en el estado burgués tiene una definición clara. Quién acaricia a su perro con una mano y con la otra se está comiendo un escalope, corresponde a la esquizofrénica imagen ideal.”

Cada consumidor decide cada día en el mostrador de la tienda si quiere apoyar, al comprar productos animales, la continuación del holocausto animal, la brutal explotación, la tortura sin piedad y la muerte de los animales.

Muy recomendable para seguir estudiando el tema:

Todo este texto esta conformado de las siguientes fuentes:

Vegan society

Vegan. La alimentación más sana. Dr. med. Ernst Walter Henrich. 

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